¿LAS PIRÁMIDES SON OBRA DE UNA SUPERCIVILIZACIÓN?

Se usaron bloques de 100 y hasta 200 T. traídos de una cantera a 30 km. Están alineadas perfectamente con los puntos cardinales y el Cinturón de Orión. Los egipcios de esa época ni siquiera conocían el Hierro.

SOLUCIONES

Tú no puedes solucionar unos problemas con el mismo nivel de CONSCIENCIA que los creó. -Albert Einstein

EL HOMBRE QUE PIENSA POR SÍ MISMO

El hombre más peligroso para cualquier gobierno es el capaz de reflexionar... Casi inevitablemente, llegará a la conclusión de que el gobierno bajo el que vive es deshonesto, loco e intolerable. -H. L. Mencken

ESTRUCTURA SOCIAL PIRAMIDAL

Nuestro mundo está organizado de tal modo que una pequeña élite controla al resto a través de una jerarquía de jefes sobre otros jefes hasta llegar a los obreros en la base. El nivel de conocimiento separa a unos niveles de otros. -David Icke

GOBIERNO MUNDIAL O NUEVO ORDEN MUNDIAL

El objetivo de las élites es crear un gobierno mundial dictatorial, fascista, donde el Estado Policial es omnipresente y las libertades individuales no existen. -David Icke

NEGACIONISMO O ESCEPTICISMO CÍNICO

Condenar algo sin investigarlo previamente es la cota más alta de la ignorancia. -Albert Einstein

MEDIOS DE COMUNICACIÓN

La Opinión Pública lo es todo. Si está a tu favor, nada podrá salir mal. Si está en tu contra, nada podrá tener éxito. El que moldea la Opinión Pública tiene un mayor poder que el que hace las leyes. -Abraham Lincoln

RESPONSABILIDAD PERSONAL

Tú debes convertirte en el cambio que quieres ver en el mundo. -Mahatma Gandhi

EL PODER DE LA PROPAGANDA

Debe hacerse tan popular y tan simple que hasta el más estúpido la pueda entender. A la gente se la puede convencer de que el Paraíso es el Infierno, o a la inversa, de que la vida más horrible es el Paraíso. -Adolf Hitler, "Mein Kampf"

REPETIDORES

La mayoría de la gente es OTRA gente. Sus pensamientos son la opinión de otros, sus vidas una imitación, sus pasiones una cita de un libro. -Oscar Wilde

CREENCIAS

En religión y política, la gente casi siempre las adquiere, sin examinarlas, de autoridades que tampoco las han examinado y que, a su vez, las han adquirido de unos terceros cuyas opiniones no valen UNA PUTA MIERDA. -Mark Twain

PIRÁMIDE DE PODER

Es fácil que una pequeña élite controle a una amplia mayoria a través de estructuras jerárquicas donde cada uno se está en su sitio sin moverse y sin interesarse nunca por nada. -David Icke

DEBER

La cobardía pregunta si es seguro, la conveniencia si es cortés, y la vanidad si es popular. Pero la Consciencia pregunta si es JUSTO. Y siempre llega un tiempo donde uno debe tomar una postura que no es nada excepto JUSTA. -M. L. King

911 WAS AN INSIDE JOB!!

¿El atentado del 11-S fue ejecutado por el Gobierno en la Sombra de EEUU a través de infiltrados y aliados al más alto nivel en el ejército, los servicios secretos y los medios de comunicación?

¿MAGOS NEGROS CONTROLAN LA ECONOMÍA MUNDIAL?

¿El Dinero es el único Dios de este mundo porque lo controla TODO? ¿Los banqueros son los nuevos sacerdotes? ¿Los símbolos sagrados y ocultistas en los billetes atraen energías adecuadas a los fines de este clero?

¿EL 11-M FUE UN GOLPE DE ESTADO A FAVOR DEL PSOE?

Hay hechos documentados de sobra que demuestran que ciertos policías, miembros del servicio secreto, periodistas y jueces trabajaron para "dar un golpe de estado mediático" mintiendo, destruyendo pruebas o creando pruebas falsas.

¿ESTAMOS SOLOS EN EL UNIVERSO?

¿Otras especies y civilizaciones nos visitan con frecuencia? ¿Algunos son benéficos, otros son malvados, y la mayoría parece neutral o indiferente? ¿Los gobiernos cierran beneficiosos tratos mientras lo niegan todo?

¿NUESTRAS ÉLITES NO SON HUMANAS?

Con fama de endogámicos, herméticos, arrogantes, de "sangre azul", ¿nuestros líderes y reyes pertenecen a una raza distinta, con amplios y ancestrales conocimientos sobre la Realidad y lo Oculto?

¿NUESTROS POLÍTICOS SON TÍTERES?

¿Gente tan increíblemente estúpida e incompetente trabaja para "Amos Ocultos" que mueven sus hilos y a los que deben pagar los favores recibidos? ¿El "juego político" es una farsa para anestesiarnos?

¿SUPERTECNOLOGÍA EN LA ANTIGÜEDAD?

Es un hecho científico demostrable que ESTO no lo pudieron hacer tipos con lianas, troncos y herramientas de bronce. Tampoco podemos reproducirlo con nuestra tecnología actual.

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miércoles, 1 de noviembre de 2017

Halloween: A Satanic Holiday

Fuente:

https://www.goodfight.org/halloween-satanic-holiday/

Texto:

Halloween’s roots in witchcraft and Druidic paganism are undeniable. When we examine the history of Halloween, one thing we find out very quickly is that it is based on the ancient pagan religion of the Celtics in Northern Ireland and their celebration of the festival of the dead, known as Samhain. In Northern Ireland, a class of ruthless priests known as the Druids ruled Northern Ireland through occult terror and human sacrifice for centuries.
According to Ronald Hutton in The Stations of the Sun: A History of the Ritual Year in Britain, ‘Samhain’ referred to Celtic Halloween customs all the way up until the 19th century (Hutton, Ronald, The Stations of the Sun: A History of the Ritual Year in Britain, New York: Oxford University Press, 1996, p. 369)
Today, Ireland celebrates Halloween with fireworks displays and is the only nation on earth that recognizes Halloween as a national holiday. Children in Ireland are given a week off from school for its observance.
Festival of the Dead
Druid Festival of the Dead
Halloween, as we know it today, is a modernized version of the Druidic festival of the dead. The powerful Druid priests were deemed kings of the occult practitioners, and were known for worshipping evil spirits and sacrificing humans to their demon gods!
The Celts celebrated the day of death in anticipation of the dark, cold winter months. The eve of Samhain marked the special time of the year when the Druids taught that demons, souls and gods were unleashed on the world to bring blessing or wreak havoc and destruction on unsuspecting souls.
The Encyclopedia Britannica states:
“In ancient Britain and Ireland, the Celtic festival of Samhain was observed on October 31 at the end of the summer … The souls of the dead were supposed to revisit their homes on this day and the autumnal festival acquired sinister significance, with ghosts, witches, goblins, black cats, fairies and demons of all kinds said to be roaming about. It was the time to placate the supernatural powers controlling the processes of nature. In addition, Halloween was thought to be the most favorable time for divinations concerning marriage, luck, health, and death. It was the only day on which the help of the devil was invoked for such purposes.” (Encyclopedia Britannica, 2005, "Halloween")
Today, Halloween is a truly occult holiday for many Celtic Neo-Pagans, Wiccan witches and Satanists alike. Many who are involved in the dark arts and traffic in spiritism, view Halloween as a religious holiday and are acutely aware that it is rooted in the occult. (Hutton, Ronald, The Pagan Religions of the Ancient British Isles: Their Nature and Legacy, Oxford: Blackwell, 1991, pp. 327–341)
Doreen Valiente
Doreen Valiente
Witch and Wiccan high priestess, Doreen Valiente, who authored "The Witches’ Rune" and helped pen a significant amount of the occult content that is foundational to modern day Wicca, stated that Halloween is a special holiday for witches.
Valiente helped formulate modern Wicca (known as Gardnerian Wicca) after it was first created by Satanist Gerald Gardner, who was also a disciple of Satanist Aleister Crowleyand a member of Crowley’s satanic organization known as the O.T.O. Unknown to most Wiccan’s, Gardner subsumed many of Crowley’s satanic teachings on ceremonial "magick" into Wicca and used a variation of Crowley’s satanic maxim “Do What Thou Wilt” for the wiccan Rede (e.g., That it harm none, do as thou wilt)
Wiccan high priestess, Valiente, said of Halloween:
“Halloween is one of the four Great Sabbats of the witches that everyone has heard about. To witches, Halloween is a serious occasion, however merrily celebrated. It is the old Celtic Eve of Samhain.”
Sharon Graham, who fancies herself as a high priestess of Salem witches, and who was charged in a feud with other witches for intimidating a witness by allegedly placing a raccoon’s head on the doorsteps of Angelica of the Angels and the Goddess’ Treasure Chest, said of Halloween:
"Salem (Massachusetts) is a mecca, especially around Samhain. It is our holiday, our new year, and a lot of witches come here from all over the world." (Source)
Halloween is considered a satanic holiday for many confessing Satanists, and for obvious reasons, as it is a day where demons, witches and devils are glorified. The first Greater Church of Lucifer in Houston, Texas chose Halloween as the perfect day to officially open its doors to the public. (Source)
According to Anton LaVey, who founded the Church of Satan in 1966 and authored The Satanic Bible in 1969, Halloween is the third highest day on the satanic calendar for Satanists. LaVey wrote in The Satanic Bible:
“After one’s own birthday, the two major Satanic holidays are Walpurgisnacht (May 1st) and Halloween.” (LaVey, Anton Szandor, The Satanic Bible, 1969, p. 96)
The official website for the Church of Satan states on their FAQ page that Halloween is a time when the masses “reach down inside and touch the ‘darkness’ which for [us] Satanists is a daily mode of existence,” as they may freely “indulge their fantasies by donning costumes that allow for intense role-playing and the release of their demonic core.” (Source)
Halloween is steadily gaining ground on Christmas as America’s favorite Holiday. In 2014, the National Retail Federation’s annual consumer spending survey revealed that Americans spent a whopping $7.4 billion to celebrate Halloween. $2.8 billion was for costumes ($1.1 billion for children’s costumes and $1.4 billion for adults). Another $2 billion was spent on demonic decorations and the rest on candy.
While many still choose to rejoice and celebrate our Lord Jesus’ birth on Christmas as the incarnation of God in human flesh (John 1:1-3, 14), for many Christmas has become nothing more than a materialistic endeavor.
It makes perfect sense that Christmas would fall by the wayside and Halloween would grow in prominence, as the scriptures warn that many would turn from Christ in the last days and that an occult revival would ensue as a harbinger for the coming Antichrist and new world order (Matthew 24:9-10, 24-25; 2 Timothy 3:1-8; 2 Thessalonians 2:9-12; Revelation 13:1-18).
The Scriptures tell us:
“For this purpose the Son of God was manifested, that he might destroy the works of the devil” (1 John 3:8b).
“He has rescued us from the dominion of darkness and brought us into the kingdom of the Son he loves, in whom we have redemption, the forgiveness of sins” (Colossians 1:13-14).
When we came to Christ we were delivered “from darkness to light and from the dominion of Satan to God” (Acts 26:18), should we then return to Satan’s kingdom and celebrate after having been set free?
As Christians we are warned no to participate in the celebration of evil but the rather expose them:
“Do not participate in the unfruitful deeds of darkness, but instead even expose them” (Ephesians 5:11).
Rather than dressing up like demons, witches and devils, we are to “abstain from all appearance of evil” (1 Thessalonians 5:22)
We are told in 3 John 1:11 “Beloved, do not imitate what is evil but what is good.”
Though I personally have some Irish heritage, I know better than imitating Druidic paganism:
“Thus says the Lord, “Do not learn the way of the nations…”
As Christians we ought to be repulsed by a holiday that celebrates the very things that our God and Maker calls abominations. Deuteronomy 18:9-14 is the biblical passage that most directly addresses the customs of Halloween. Note how the Lord warns that He expelled those who had inhabited the Promised Land for engaging in such practices and He warned His people that he would do the same to them should they imitate their practices:
“When you enter the land which the LORD your God gives you, you shall not learn to imitate the detestable things of those nations. There shall not be found among you anyone who makes his son or his daughter pass through the fire, one who uses divination, one who practices witchcraft, or one who interprets omens, or a sorcerer, or one who casts a spell, or a medium, or a spiritist, or one who calls up the dead. For whoever does these things is detestable to the LORD; and because of these detestable things the LORD your God will drive them out before you. You shall be blameless before the LORD your God. For those nations, which you shall dispossess, listen to those who practice witchcraft and to diviners, but as for you, the LORD your God has not allowed you to do so” (Deuteronomy 18:9-14).
We see here one of the most inclusive lists of activities upon which Halloween was established that can be found anywhere in the bible, and the practitioners thereof are labeled “detestable.” Those habits are, in fact, the very reason the Pagan nations were driven out of the Promised Land. 
We would encourage you to prayerfully consider celebrating Jesus and His glorious kingdom of light on Halloween, rather than the kingdom of darkness. At Blessed Hope Chapel, where I serve as Pastor, we celebrate the Lord and His winning of souls in a Harvest Festival on October 31st each year. It is a great time for both children and adults alike and keeps our focus on Jesus rather than the kingdom of darkness. Many of us also pass out tracts. While others are celebrating darkness and death we celebrate the Prince of Life and share tracts with those who come to our doors looking for a treat. May the Lord lead you and protect you from the evil one as you seek His face!
 

El origen oculto de Halloween, el ritual prohibido de los druidas celtas que Roma reprimió por su brutalidad

Fuente:

http://www.abc.es/historia/abci-origen-oculto-halloween-ritual-prohibido-druidas-celtas-roma-reprimio-brutalidad-201710272112_noticia.html#ns_campaign=mod-sugeridos&ns_mchannel=relacionados&ns_source=el-origen-oculto-de-halloween-el-ritual-prohibido-de-los-druidas&ns_linkname=noticia.video.historia&ns_fee=pos-1

Texto:

Ni caramelos, ni calabazas sonrientes, ni niños felices. Lo que a día de hoy llamamos Halloween no guarda ninguna relación con la fiesta en la que hunde sus raíces. Una celebración celta llamada Samhain o Samagín en la los druidas rendían culto al dios de la muerte a través de la barbarie y la crueldad. De hecho, tan brutal era aquel festejo que, cuando las legiones romanas llegaron a la antigua Britania, decidieron prohibir una buena parte de sus ritos.
Desde entonces, los retazos de aquella primitiva fiesta se han ido transformando a lo largo de los siglos. Tanto que, a día de hoy, existen decenas de versiones sobre lo que ocurría en el Samagín. Lo que sí está claro es que en aquella fiesta los druidas llevaban a cabo sacrificios humanos con el objetivo de adivinar el futuro. Algo que no resulta extraño atendiendo a lo que el mismo historiador Cornelio Tácito señaló en sus escritos: «Consultaban a los dioses en las palpitantes entrañas de los hombres».

Celtas y druidas

A día de hoy, se desconoce el momento exacto en el que el Samagín empezó a celebrarse. Tan solo se sabe que tenía como protagonistas a los hechiceros britanos y que ya se practicaba antes de la conquista romana de las islas. La cual comenzó con Julio César en el año 55 a.C. y acabó de materializarse en el 43 con Claudio. Independientemente de la fecha concreta, todas las fuentes coinciden en que la fiestagiraba alrededor de los druidas, los sacerdotes del pueblo celta.
Un pueblo que, como bien señalan los autores John Ankerberg y John Weldon en su libro «Facts on Halloween», vivía en el norte de Francia y las Islas Británicas. «Era un pueblo que practicaba las artes ocultas y adoraba a la naturaleza, a la que atribuía cualidades animísticas o sobrenaturales», determinan los espertos.
El arqueólogo e historiador decimonónico Henri Hubert determina en su obra «Los celtas y la civilización céltica» la importancia que tenían para este pueblo los druidas. Según sus palabras, eran un punto central sobre el que se apoyaba la sociedad. De hecho, añade que la mencionada civilización se mantenía unidad -entre otras tantas cosas- gracias a ellos. La razón principal era que se encargaban de contentar a los temidos dioses. «Eran una clase de sacerdotes expresamente encargados de la conservación de las tradiciones», sentencia el experto.
Soldados romanos asesinando druidas
Soldados romanos asesinando druidas
Pero los druidas eran únicamente los guardianes de las temibles deidades, sino que también eran los médicos del pueblo. Así lo afirma el divulgador histórico Manuel Velasco Laguna en «Breve historia de los celtas». Obra en la que explica que basaban sus rituales de curación en las plantas que recogían en el bosque. Por si fuera poco, también hacían las veces de cirujanos. «Los arqueólogos han encontrado herramientas muy similares a las usadas hoy en día con las que practicaban cesáreas y trepanaciones», completa el experto.
Al parecer, esta mezcla de hechiceros y líderes espirituales se encargaban primero de buscar la razón de la dolencia «detectando» las alteraciones a través de la piel para, posteriormente, solventar el problema expulsando -entre otras cosas- con conjuros a los demonios del interior del cuerpo. «Silicio nos habla del canto druídico curativo refiriéndose a él como una forma de apaciguar el alma y lograr que el enfermo se reestablezca de sus males», explica Pedro Palao en «El libro de los celtas».

Samagín y Belenus

Como pueblo que basaba una buena parte de su existencia en la naturaleza, los celtas daban una importancia suma a los ciclos estacionales. Para ellos, el año se dividía en dos grandes épocas: el invierno y el verano. La primera, asociada con la muerte; la segunda con la vida. Y, para conmemorar el paso de una a otra, celebraban dos fiestas en honor a los respectivos dioses a los que asociaban cada una de ellas. «Los celtas adoraban al dios sol (Belenus) especialmente en Beltane, el primero de mayo. Y adoraban a otro dios, Samagín, el dios de la muerte o de los muertos, el 31 de octubre», determinan los autores de «Facts on Halloween» en su obra.
De la segunda fiesta que se llevaba a cabo en honor de esta deidad es de la que proviene el actual Halloween. Según afirman la mayoría de las fuentes, el festival de Samagín duraba tres días y tres noches y en él se conmemoraba el «inicio de la estación muerta del año, en la cual campos y seres vivos dormían a la espera de la próxima primavera». Al menos, según lo eplica la doctora en historia Margarita Barrera Cañellas en su tesis «Halloween, su proyección en la sociedad estadounidense».
Podría parecer que esta fiesta era entendida como una celebración de segunda categoría, pero nada más lejos de la realidad. Al fin y al cabo, los propios druidasconsideraban al pueblo britano descendiente directo del dios de la muerte. Con todo, tan cierto como esto es que existen autores partidarios de que Samagín era únicamente el nombre que se le dio a la festividad, y no el de ninguna deidad. «De los 400 nombres de dioses celtas conocidos, el que más se menciona es el de Belenus. Samagín, que es nombre específico del señor de la muerte, es incierto. No obstante, es posible que fuera la principal deidad druídica», explican Ankerberg y Weldon.

Creencias

Las creencias de los druidas afirmaban que, en la noche del 31 de octubre, Samagín convocaba a los muertos para que pasasen «al otro lado». Es decir, del mundo de los fallecidos, al de los vivos. Sin embargo, estos espíritus podían llegar al «más acá» de dos formas diferentes atendiendo a si habían sido «buenos» o «malos» durante los últimos meses.
Si el dios consideraba que no habían cumplido con sus deberes, hacía que se reencarnasen en animales tras el ocaso. Por el contrario, aquellos que habían obrado acorde a lo que quería la deidad eran libres de visitar a sus familiares con su forma humana y pasar unas horas en sus antiguos hogares antes de regresar al limbo.
Además, la noche del 31 era considerada especialmente esotérica por los druidas. «Creían que el velo existente entre el presente, el pasado y el futuro caía, siendo esta la razón de que se considerase como el momento más propicio para todas las clases de artes mágicas y, en especial, las adivinatorias y de predicción sobre el nuevo año», completa la experta en su tesis. Era, en definitiva, una jornada mágica en el sentido más literal de la palabra en la que el miedo a los muertos se mezclaba con la esperanza de recordar a un familiar que hubiese dejado este mundo.

Y brutalidad

Durante las celebraciones, los celtas practicaban varios rituales. Uno de los más básicos era apagar todos los fuegos que hubiese encendidos en las casas con dos objetivos. El primero era evitar que los espíritus errantes (los malvados) entrasen en las viviendas al considerarlas frías. El segundo, simbolizar la llegada de la estación «muerta» y oscura del año. De esta forma, los diferentes pueblos se quedaban totalmente a oscuras y solo eran iluminados por una cosa: las hogueras gigantescas que los druidas encendían en las colinas.
«Los druidas o clase sacerdotal celta encendían nuevos fuegos centrales en las colinas como símbolo del renacimiento de la Naturaleza y de la vida durante la noche de Samhain. En estos nuevos fuegos se quemaban principalmente ramas de roble, árbol sagrado para los celtas, y ofrendas de frutos, animales e incluso seres humanos. Al día siguiente en las cenizas y restos de huesos calcinados los druidas leían el futuro de la comunidad en el nuevo año que comenzaba», completa la doctora en historia en su obra
Druidas britanos
Druidas britanos
Estas fogatas eran encendidas con todo tipo de objetos que los jóvenes reunían en los días previos a la celebración. ¿Cómo lo hacían? Mediante una tradición que se mantiene en la actualidad: pidiendo materiales de casa en casa para la gran hoguera.
Los fuegos eran un elemento central de la celebración, pues se creía que con ellos se lograba espantar a los espíritus malignos que, enfadados por haber sido castigados por el dios de la muerte, se dedicaban a hacer tretas a los vivos. «La gente se ponía grotescas máscaras y danzaba alrededor de la gran fogata pretendiendo que eran perseguidos por los malos espíritus», completan los autores ingleses.
Con todo, las gigantescas fogatas y las máscaras no era lo único que primaba durante esta festividad. Además de todo ello, esta fiesta era considerada un momento propicio para pedir por los espíritus de los fallecidos y para practicar la magia y las artes adivinatorias. Esta última praxis era realizada por los druidas, quienes consideraban que podían averiguar el futuro usando vegetales... o sacrificando seres humanos a los dioses. Una barbaridad que, a día de hoy, ha caído en el olvido durante la noche de Halloween.

Adiós a Samagín

La barbarie de Samagín continuó hasta el siglo I d. C., cuando los romanos llegaron hasta Britania de manos de Claudio y sus legiones Augusta, Hispana, Gemina y Valeria Victrix. Después de pisar tierras isleñas, estos «civilizaron» la festividad erradicando los sacrificios humanos. En su lugar, cambiaron a los condenados por efigies. Posteriormente, y en un intento de romanizar todavía más la celebración, la cambiaron por el festival de Pomona (en honor de la diosa de las manzanas y el otoño). La fiesta aceptada, pero el pueblo jamás olvidó sus creencias.
Con el paso de los años, y usando como vía de entrada la civilización romana, la Iglesia Católica trató de dar una vuelta de tuerca más al festival para acabar definitivamente con las creencias celtas. Así fue como, en el año 610, el Papa Bonifacio IV instauró la fiesta de los «Mártires Cristianos» el 13 de mayo.
Druida britano, pintado en el siglo XVIII
Druida britano, pintado en el siglo XVIII-William Stukeley
«Esta medida no tuvo mucho éxito, por lo que en el siglo VIII d.C. el Papa Gregorio III, implantó la fiesta de los Mártires Cristianos el día 1 de Noviembre, haciéndola coincidir de esta forma con la fecha de la celebración de Samhain, y más adelante, el Papa Gregorio IV amplió esta celebración a todos los santos del panteón cristiano», añade la experta. En esos años fue cuando se cambió el nombre del festival a «All Hallow's Eve», término que derivaría posteriormente en el actual Halloween.

El origen español de Halloween, la leyenda de la eterna procesión de muertos que vagó por Galicia

Fuente:

http://www.abc.es/historia/abci-origen-espanol-halloween-leyenda-eterna-procesion-muertos-vago-galicia-201710310154_noticia.html

Texto:

La fiesta de Halloween ha evolucionado de manera paulatina hasta una noche de colores y personajes de cuentos. El origen de este día se remonta a un ritual celta milenario en el que los druidas de la antigua Britania realizaban plegarias por las almas de los muertos. Durante el Samhain o Samaín, como se le conoce, en dicho territorio se encendían hogueras para ahuyentar a los espíritus y se hacían sacrificios humanos. Sin embargo, el Samaín se vivió de otras formas mucho más al sur.
La evolución del concepto de Halloween -desde el punto de vista de noche de los muertos hasta una festividad con disfraces y caramelos- permiten valorar otro tipo de leyendas que se han ido entremezclando con el paso de los años. No hace falta ir muy lejos para encontrar multitud de posibilidades. Dentro de la Península Ibérica son varios los mitos que mencionan una noche en que los muertos se levantan de su tumba durante el cambio de estación.
Galicia tiene una de las leyendas más populares que se extendió por el norte de España con otros nombres. La Santa Compaña es una de esas leyendas en la que los vivos temen a los muertos, cuando estos caminan sobre la Tierra. Según la leyenda, una procesión de ánimas -almas en pena- vaga por toda Galicia, a veces encaminada por un vivo que solo se librará de su eterna andadura entre almas en pena si le pasa la antorcha al poco afortunado que se tope en el camino de la Santa Compaña, el cual nunca más podrá volver la cabeza atrás.
Cuenta la leyenda que cuando el reloj marca la medianoche, una procesión de ánimas se dispone a salir de la Iglesia portando un féretro mientras se lamentan por la pérdida. Según la tradición, el desafortunado que se encuentre con los muertos los distinguirá porque portarán un féretro mientras se lamentan por la pérdida del muerto, pero si la persona se fija bien en el rostro del fallecido se verá a sí mismo. Al pasar unos días, el desafortunado acabará muriendo, como así lo narra Lorenzo Fernández Bueno en su libro «La España maldita».
El objetivo de la Santa Compaña es marchar por los pueblos de Galicia en busca de próximos difuntos u obligar a otros a hacer penitencia. Si se le ve rondado cierta localidad, según cuentan algunas versiones, al tercer día morirá un paisano si la Santa Compaña ha dado tres vueltas alrededor de su casa. Mientras que en otros casos, su caminata dentro de un pueblo podría ser el mero hecho de dar un susto a un pecador.

«Finis Terrae»

La fiesta del Samaín -que servía para conmemorar el inicio del invierno- era una fecha en que los muertos se congregaban en el «Finis Terrae» porque era el momento en el cual se abrían las puertas hacia el otro mundo. La fiesta pagana del cambio estacional también era un momento clave para hacer salir a diversos monstruos y criaturas como las «meigas». La particular noche de los difuntos en la Península Ibérica ofrece otra versión al origen de Halloween. El mito de la Santa Compaña se estableció en otras regiones de España con otros nombres y con algunas pequeñas modificaciones de la historia original como la «Huestía» o «Hueste» de ánimas en Asturias.
Los historiadores han respondido a la extensión de este mito a través de la explicación de que los testimonios siempre se daban en zonas poco iluminadas, por lo que en muchos casos ese séquito de ánimas podría tratarse perfectamente de contrabandistas. Sin embargo, tal se ha alimentado la sombra de la leyenda de esta procesión de muertos, que a lo largo de generaciones, se han acuñado una serie de consejos para evitar formar parte de la Santa Compaña, como hacer un círculo en el suelo con una rama de olivo bendecida o llevar un gato negro y arrojarlo a la Santa Compaña.

Halloween - ¿Una fiesta pagana?

Fuente:

http://es.catholic.net/op/articulos/54870/halloween-una-fiesta-pagana-parte-1.html

Texto:

Halloween - ¿Una fiesta pagana?
¿Cómo se inició realmente la celebración de Halloween?


Por: P. Jorge Luis Zarazúa Campa, fmap | Fuente: ApostolesDeLaPalabra.org 



No basta señalar que hay oscuridad; se necesita encender una vela, encender una luz que pueda iluminarnos en medio de la incertidumbre. Es lo que pretendemos con este sencillo trabajo sobre los orígenes históricos de Halloween.
La divulgación de la celebración de Halloween en los países de América Latina, suscita cada año largas controversias, aún entre agentes de pastoral. Algunos piensan que se trata de algo satánico y otros lo consideran inocuo.
Por eso es importante conocer el desarrollo histórico de Halloween, eliminando los mitos que circulan en nuestros días y que no nos ayudan a afrontarlo adecuadamente desde la pastoral evangelizadora de la Iglesia. Como católicos, debemos optar por la verdad histórica, sin caer en la tentación de reforzar los mitos, por más difusión que tengan en las redes sociales y en la súper carretera de la información.
Al mismo tiempo, es importante aprovechar estas circunstancias para proponer la fe, en primer lugar a los católicos comprometidos.
En realidad, los días cercanos a Halloween son importantísimos por la esperanza que siembran en el corazón del católico, animándole a buscar la santidad y a solicitar la intercesión de los santos, al mismo tiempo que se practica la solidaridad cristiana, orando por los fieles difuntos.


Se trata de aspectos que se están oscureciendo en la espiritualidad cristiana. En efecto, por lo general, la escatología está ausente en la catequesis y en la predicación homilética. Por eso hay mucho desconcierto en torno a las realidades últimas, especialmente las así llamadas postrimerías: la muerte, el juicio, el infierno y la gloria.
Si nosotros dejamos de hablar de la inmortalidad del alma y la vida eterna, no hay que sorprendernos de que la cultura posmoderna nos hable de inmortalidad mediante la piedra filosofal, el vampirismo y las prácticas ocultistas.
Ojalá que seamos más sensibles a estos temas, para que no perdamos a las nuevas generaciones, que tanto necesitan del Evangelio.

¿Cómo se inició realmente la celebración de Halloween?

Para purificar esta celebración es importante corregir numerosos mitos en torno a sus orígenes, que no corresponden a la verdad histórica. Sólo así podemos recuperar su sentido más auténtico y aprovecharla como un momento muy especial para la evangelización y la catequesis, contribuyendo también a la purificación de la religiosidad popular.

Si a la Evangelización, no al proselitismo

La verdad los hará libres. Anunciar el Evangelio implica anunciar la Verdad que nos salva (Lumen gentium, 17); es decir, anunciar a nuestro Señor Jesucristo, el Amén (Ap 3, 14), el Verdadero (1Jn 5,20).

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Por eso, en el anuncio del Evangelio, un discípulo de Cristo no puede recurrir nunca a la mentira, ni siquiera a las medias verdades.
Es importante recordar, a este respecto, las palabras de Nuestro Señor:
"Conocerán la verdad y la verdad los hará libres". (Jn 8,32)
El fin nunca justifica los medios
He aquí un criterio de discernimiento que debemos tener siempre presente: el fin nunca justifica los medios. Cuando hacemos esto en el campo del anuncio del Evangelio, salimos del ámbito de la evangelización y entramos en el más burdo proselitismo.
Pues bien, en mentiras y medias verdades se incurre frecuentemente al hablar de la fiesta de Halloween, atribuyéndole un origen celta y, por lo tanto, pagano, o, incluso, hablando de un posible origen satánico. Además, se afirma que al participar en diversas formas de celebración de Halloween, especialmente disfrazándose para pedir dulces o dinero, ya se está participando en rituales satánicos, que llevarán a quien participe a iniciarse en el mundo del satanismo, abriendo espacios a Satanás y sus secuaces, y fortaleciéndolos en su lucha contra Dios y la humanidad.
Una cosa es cierta: que haya podido originarse entre los celtas no lo hace necesariamente satánico.
Por otra parte, cuando se habla de Halloween también aparecen prejuicios e, incluso, expresiones de xenofobia, particularmente cuando se ataca la celebración de Halloween porque, supuestamente, proviene de los Estados Unidos de América. Se llega así a una descalificación de la sociedad norteamericana, rechazando a priori su cultura, sin matices y sin el debido discernimiento.

Recorrido histórico - del rechazo a Halloween

El rechazo a la celebración de Halloween ha pasado por diversas etapas. He aquí un breve recorrido histórico.

Origen anglosajón

Hace algunas décadas, cuando se empezó a difundir con más fuerza la celebración de Halloween en los países de América Latina se señalaba que era una fiesta de origen anglosajón, una fiesta eminentemente norteamericana. Se le rechazaba siempre por motivos culturales.
En México se empezó a reivindicar, en contraposición a Halloween, la celebración mexicana del Día de Muertos, por su origen prehispánico.
El dilema era "¿Halloween o Día de Muertos?". Nunca se mencionaba un origen satánico de Halloween sino que se rechazaba Halloween por proceder de los Estados Unidos de América, teniendo como base el nacionalismo mexicano, que promueve la exaltación de lo prehispánico y el rechazo de lo extranjero, empezando por lo español y lo norteamericano.
Desde entonces se empezaron a multiplicar los altares de muertos en casas, escuelas, colegios y plazas adyacentes a los palacios de gobierno, y se empezó a darle mayor difusión a lugares como San Andrés Mixquic y Janitzio. Era, y sigue siendo, una forma de resistencia cultural frente al imperialismo norteamericano.

Origen celta

Sin embargo, desde hace algunos años se dice que el origen de Halloween está en la cultura celta, lo que evidentemente es un anacronismo, pues el nombre mismo de Halloween es cristiano, católico, como se verá a continuación, pues significa Vísperas de Todos Santos.
Halloween, o Hallowe-en, significa Víspera de Todos los Santos. El 1 de noviembre, Día de Todos los Santos se llamaba All Hallows Day. Hallow en inglés antiguo viene a ser como "que es venerado o santificado" (en la actualidad se le llama All Saints Day). La partícula Eve es una abreviatura de evening -víspera-, así que la Víspera de Todos los Santos es All Hallows’ Eve, que en inglés antiguo se contrae en Hallowe-en.
Conviene decir que la religión de los antiguos celtas, particularmente la de los galos antes de la conquista romana, no es bien conocida, y los datos de que se disponen para reconstruirla son escasos y no muy precisos. Hoy en día, cierta retórica que apela a lo céltico se utiliza con fines políticos, para reforzar las identidades nacionales en algunas regiones de Europa.
Según algunos investigadores, lo celta es, en gran parte, lo que ha sido inventado a partir de la información arqueológica y los datos de fuentes clásicas y medievales, sumando representaciones imaginarias.
Entre las mentiras o medias verdades sobre Halloween podemos decir lo siguiente: se habla frecuentemente de la fiesta de Halloween como una fiesta en honor de una divinidad denominada Samhain, relacionada con la muerte. Pues bien, no existía en la mitología celta una divinidad con este nombre. La etimología de esta palabra es gaélica y significa “fin del verano”.
Samhain era una festividad que se celebraba buscando la luna llena que sigue al día que media entre el equinoccio de otoño (entre 22 y el 23 de septiembre de cada año) y el solsticio de invierno (entre el 21 y el 22 de diciembre de cada año), por lo que no se celebraba necesariamente en una fecha fija, el 31 de octubre, sino que la celebración podía realizarse en ese arco de tiempo descrito anteriormente.
Como ejemplo podemos mencionar que en 2012 la fiesta de Samhain debió celebrarse el 28 de noviembre, en 2013 debió celebrarse el 17 de noviembre y en 2014 debe celebrarse el 6 de noviembre.
Con relación a los druidas, de acuerdo con el historiador Ronald Hutton, “podemos saber virtualmente nada con certeza acerca de los antiguos druidas, así que -aunque sin duda existieron - fungen más o menos como figuras legendarias” (Ronald Hutton, The Druids: A History, Continuum International Publishing Group, Limited, 2007, p. xi).
Así que es difícil describir a los druidas, con fundamento histórico, yendo por los pueblos y por el campo en la víspera del 31 de octubre recogiendo ofrendas para Satanás, llevando disfraces y máscaras puestas, además de faroles, bolsas para la ofrenda y bastones de punta afilada, como afirman algunos en su agresiva propaganda anti-Halloween.

La conexión satánica

Más recientemente se alude a Halloween como una festividad satánica y llega a hablarse de numerosos sacrificios humanos, especialmente de bebés y niños, y se insiste en que se multiplica en esa fecha la celebración de misas negras.
La referencia a Halloween como una fiesta eminentemente satánica se encuentra en “La biblia satánica”, escrita por Anton LaVey, quien inició la Iglesia de Satanás el 30 de abril de 1966, ideando múltiples ritos oscuros y escogiendo la fecha de sus principales fiestas satánicas: la fecha del propio cumpleaños de cada satanista, la noche de los Walpurgis (entre el 30 de abril y el primero de mayo de cada año) y el Halloween (entre el 31 de octubre y el primero de noviembre de cada año) [cfr. Anton Szandor LaVey, La biblia satánica, Ediciones Roca, México, DF, 1975, 109-111].
Evidentemente, LaVey incurre en su libro en los mismos errores de los que atribuyen a Halloween un origen celta y druida, aunque llega a señalar los motivos por los cuales los satanistas celebran estas fiestas. En el caso de celebrar como principal fiesta satánica el propio cumpleaños el motivo es el siguiente: “Cada hombre es un dios si opta por reconocerse a sí mismo como un dios. Por lo tanto, el satanista celebra su propio cumpleaños como la fiesta más importante del año” (p. 109).
Con relación a las dos otras fiestas, LaVey las seleccionó porque, según opinión corriente, son fechas de festivales paganos con motivos agrícolas, lo que no implica que sean de origen satánico. Las otras fiestas giran en torno a los solsticios y equinoccios, que marcan el primer día de las estaciones.
Según los datos recabados, considero que hay que distinguir entre la fiesta de Halloween, que tiene orígenes folclóricos muy interesantes, como se verá a continuación, y los rituales satánicos que celebran las sectas satánicas en ésta y en otras fechas. No están necesariamente interrelacionados.

La mercantilización  y el influjo del cine de Hollywood

Sin duda, lo que más ha contribuido a la difusión de Halloween es el enfoque comercial que se le ha dado a esta celebración. En efecto, aunque inició con muchas de las características que conocemos, en la segunda mitad del siglo XIX, la fiesta de Halloween comenzó a celebrarse masivamente en los Estados Unidos hasta 1921. Ese año se celebró el primer desfile de Halloween en Minnesota y luego le siguieron otros estados. La fiesta adquirió una progresiva popularidad en las siguientes décadas.
La proyección internacional de Halloween se produjo a finales de los años 70 y principios de los 80 gracias al cine y a las series de televisión. En 1978 se estrenó en Estados Unidos y en el mundo entero la película "Halloween", dirigida por John Carpenter y protagonizada por Jamie Lee Curtis y Donald Pleasence. El guión del film fue escrito por John Carpenter y Debra Hill.
El film narra la historia de Michael Myers, un enfermo psiquiátrico -encerrado por haber asesinado a su hermana mayor- quien, tras 15 años internado en una clínica mental, se fuga y busca repetir su crimen con su hermana menor. Esta cinta dio inicio al subgénero de Cine de terror llamado "slasher", en el que la trama gira alrededor de sanguinarios asesinatos cometidos por algún villano enmascarado, generalmente teniendo como víctimas a adolescentes. En realidad esta película es muy poco gráfica en la violencia que presenta, sobre todo comparada con los posteriores exponentes del género.
Hoy en día hay fiestas de Halloween en discotecas, bares, casas particulares, empresas y escuelas, promociones en centro comerciales, decoraciones en casas, locales comerciales, supermercados, aparadores y demás ramos de la actividad comercial. Hoy las tarjetas de crédito suman compras de disfraces terroríficos, calabazas para decoración, muñecos y demás productos Halloween. También numerosos niños se disfrazan para pedir dulces y dinero en las calles y de casa en casa.

El origen histórico de Halloween

Ha llegado el momento de explorar los orígenes históricos de Halloween.
Nos basaremos en un artículo muy interesante, titulado “Truth about Halloween. Halloween: The Real Story!” y escrito por el padre Augustine Thompson, OP, en la revista Catholic Digest, publicada en octubre de 1961.
Según el padre Thompson, los orígenes del Halloween son cristianos, con una visión muy norteamericana.
Es cierto, señala el padre Thompson, que los celtas de Irlanda y Bretaña celebraban un festival a finales de octubre y principios de noviembre, al igual que los hacían casi todos los últimos días de otros meses, teniendo presentes las fases de la luna, pero la celebración de Halloween que conocemos se fue modelando paulatinamente en Estados Unidos a partir de la inmigración irlandesa hacia Estados Unidos en el siglo XVIII y, particularmente, a partir de 1845, periodo que se conoce como la Gran hambruna irlandesa (1845-1849).

Solemnidad de Todos los Santos

La fiesta de Halloween cae en el último día de octubre porque es la víspera de la festividad católica de Todos Santos.
Esta fiesta en honor de todos los santos se solía celebrar el 13 de mayo ya desde el siglo IV, pero el papa Gregorio III en el año 741, la cambió al primero de noviembre, día en que se dedicó la Capilla de todos los santos en San Pedro en Roma. El siguiente siglo, el papa Gregorio IV mandó que la Fiesta de todos los santos se celebrara en todo el mundo cristiano, llegando así a Irlanda.
La noche anterior a la fiesta de todos los santos se celebraba una vigilia llamada en inglés All Hallows Eve o Halloween. En esos días, Halloween no tenía un significado especial ni para los cristianos ni mucho menos para los desaparecidos paganos celtas. Recordemos que algunas festividades litúrgicas son precedidas por vigilias, entre las que destacan la vigilia de Navidad (Nochebuena), la de Año Nuevo, la Vigilia Pascual y la Vigilia de Pentecostés.

Día de los Fieles Difuntos

En el año 998, San Odilón, abad del poderoso monasterio de Cluny en el sur de Francia, agregó una celebración el día 2 de noviembre. Era un día de oración para las almas de los fieles difuntos. Esta festividad llamada día los fieles difuntos, se esparció de Francia al resto de Europa.
Así pues, la Iglesia tenía festividades para aquellos que están en el Cielo y aquellos que se purifican en el Purgatorio. ¿Qué hay de aquellos que se encuentran en otro lugar, es decir, en el Infierno? Al parecer los aldeanos católicos irlandeses se preocuparon por las desafortunadas almas en el infierno. Después de todo, si hacemos a un lado las almas del infierno cuando celebramos a aquellas del Cielo y del Purgatorio, tal vez aquellas sean tan infelices que nos puedan causar problemas. Así se volvió costumbre golpear cazos y sartenes la víspera de Todos los santos para que los condenados supieran que no habían sido olvidados. Así, por lo menos en Irlanda, todos los muertos fueron recordados aunque a los obispos y presbíteros no les simpatizaba mucho el Halloween y nunca instituyeron en el calendario eclesiástico un Día de todos los condenados.

El inicio de la costumbre de disfrazarse

Pero esa no es aún la celebración de Halloween que conocemos. Las tradiciones para esta festividad se centran en vestirse con disfraces rebuscados, lo cual no es de origen irlandés. La costumbre de disfrazarse más bien nació en Francia durante los siglos XIV y XV. El Medioevo tardío sufrió ataques repetidos de la peste bubónica o peste negra, llamada la muerte negra y con ella perdió la mitad de su población. No es de sorprender que los católicos de este periodo tuvieran más interés en la otra vida.
Se decían más misas en el Día de Todos Santos y de los Fieles Difuntos, y se diseñaron representaciones artísticas para recordar a todos de su mortalidad. A estas representaciones las conocemos como la Danza de la muerte o Danza macabra, la cual era comúnmente pintada en las paredes de los cementerios y mostraban a la muerte conduciendo una cadena de gentes: papas, reyes, damas caballeros, monjes, campesinos, leprosos, etc., a su tumba. A veces esta danza se presentaba el propio Día de los Fieles Difuntos, como un retablo viviente con personas vestidas con las ropas de los diferentes estados de la vida.
Pero los franceses se disfrazaban el Día de los Fieles Difuntos, no en Halloween; y los irlandeses que tenían Halloween, no se disfrazaban. El cómo es que ambas celebraciones se mezclaron, probablemente ocurrió en las colonias británicas de Norteamérica durante el siglo XVIII, cuando los irlandeses y los franceses se comenzaron a casar entre sí, y se popularizó más a partir de 1845, cuando inició la inmigración más amplia de irlandeses a los Estados Unidos. El enfoque irlandés en el infierno le dio a las mascaradas francesas un giro más macabro.

Origen del “trick or treat”

Pero como todo niño y joven sabe, disfrazarse no es el punto, el punto es obtener el botín más grande posible. Entonces, ¿de donde viene la frase trick or treat? (dulce o broma).
Trick or treat es tal vez, la adición más peculiar y americana al Halloween, y es una contribución inadvertida de los católicos ingleses y aun del protestantismo británico.
Durante el periodo penal de 1500 a 1700 en Inglaterra, los católicos no tenían derechos legales. No podían tener puestos públicos, y eran sujetos de multas, cárcel y pesados impuestos. Decir misa era una ofensa capital y cientos de sacerdotes fueron martirizados.
Ocasionalmente, los católicos ingleses resistieron, a veces de formas insensatas. Uno de los actos más insensatos de resistencia fue el complot para hacer volar, usando pólvora, al rey protestante James I y a su parlamento. Se suponía que esto dispararía una insurgencia católica en contra de los opresores. El mal concebido complot de la pólvora fue sofocado el 5 de noviembre de 1605, cuando el hombre que cuidaba el polvorín, un descuidado converso llamado Guy Fawkes, fue capturado y arrestado. Fue colgado, y el complot se disolvió.
El 5 de noviembre, Día de Guy Fawkes, se convirtió en una gran celebración en Inglaterra, y así lo sigue siendo. Durante los periodos penales, bandas de celebrantes se ponían máscaras y visitaban católicos locales a la mitad de la noche, demandando cerveza y pasteles para su celebración: ¡trick or treat!
El día de Guy Fawkes llegó a las colonias americanas con los primeros colonizadores ingleses. Pero para cuando llegó la Revolución norteamericana, el viejo rey James y Guy Fawkes habían sido olvidados. Sin embargo el trick or treat era demasiada diversión como para olvidarlo, así es que eventualmente se cambió al 31 de octubre, el día de la mascarada franco irlandesa. Y en América trick or treat no se limitaba a los católicos.
La mezcla de varias tradiciones inmigrantes que conocemos como Halloween se había convertido en una tradición en los Estados Unidos para principios del siglo XIX. Hasta los años 80 del siglo XX permanecía desconocida en Europa, aún en los países en los que se originaron algunas de sus costumbres.
Por otra parte, hay otras fuentes de la práctica de pedir de casa en casa. En efecto, esta tradición se remonta al siglo IX, en el que los cristianos iban de pueblo en pueblo a mendigar “pasteles de difuntos” (soul cakes), que eran trozos de pan con pasas. Mientras más grande fuera la cantidad de pasteles recibidos, mayor era el número de oraciones que rezarían por los fieles difuntos del benefactor.
Esta costumbre estaba extendida en otros países con características propias. En la tradición portuguesa a partir del siglo XV ha existido la costumbre de pedir el “pão-por-Deus” (pan en nombre de Dios). La petición la hacen los niños el 1 de noviembre y el 2 de noviembre el pan recolectado se distribuía, al finalizar la misa para pedir por los fieles difuntos, entre los pobres de la comunidad. A veces se ponía el pan convenientemente cubierto frente a la puerta de la propia casa para que pudieran tomarlo las personas que lo necesitaran para sí o para entregarlo a algún necesitado.
En México está la costumbre de pedir de casa en casa y en las calles, utilizando esta frase: “¿Me da mi calaverita?”, “¿Me da para mi calaverita?” y “¿No me da pa mi calaverita?”.

Y, ¿qué hay de las brujas?

Pues, son una de las últimas adiciones a la fiesta de Halloween. La industria de las tarjetas de felicitación las agregó a finales del siglo XIX. Halloween ya tenía ánimas, así que, ¿por que no darle un lugar a las brujas en las tarjetas de felicitación? Las tarjetas de felicitación de Halloween no tuvieron éxito, (aunque ha habido un resurgimiento reciente de popularidad), pero las brujas se quedaron como parte de la decoración y los disfraces.

Jack-o-lantern

Igualmente en el siglo XIX, folkloristas mal informados agregaron el Jack-o-lantern (la linterna hecha con una calabaza ahuecada y tallada). Pensaban que el Halloween era de origen pagano y druida. Las lámparas hechas con nabos (no calabazas) habían sido parte de los antiguos festivales celtas de las cosechas, así que fueron trasladados a la celebración americana del Halloween. Conviene recordar que el origen de la calabaza es América y fue introducida a Europa vía España hasta el siglo XVI, por lo que difícilmente pudieron utilizarla los celtas en la edad del hierro. Más tarde se sustituyeron los nabos por las calabazas por la practicidad de vaciarlas de su contenido y de hacerles los cortes necesarios para dejar pasar la luz de las velas que se colocan en su interior. Como puede notarse, no hay ningún origen satánico en este adorno clásico de Halloween.

Vampiros, hombres lobo y otros monstruos

Estos disfraces se han añadido en el siglo XX por obra y gracia del cine de Hollywood, que ha convertido la fiesta de Halloween en una noche de terror, aprovechando obras literarias como Drácula, de Abraham “Bram” Stoker (1847-1912), Frankenstein o el moderno Prometeo, de Mary Shelley (1797-1851), entre otros clásicos del género, y las leyendas de Europa central sobre vampiros y hombres lobos. También ha influido el énfasis en la mercantilización de la celebración de Halloween, que lleva a adornar los espacios con toda clase de motivos tenebrosos y a disfrazarse de manera tétrica.

Descubrir el verdadero significado

La próxima vez que alguien clame que Halloween es un truco cruel para atraer a los niños, adolescentes y jóvenes a la adoración satánica, sugiero que les cuente el verdadero origen del All Hallow Eve y les invite a descubrir su verdadero significado cristiano, junto con las dos fiestas católicas mayores y más importantes que le siguen: la solemnidad de Todos Santos (1 de noviembre) y la fiesta litúrgica de los Fieles Difuntos (2 de noviembre).
Como hemos visto hasta ahora, los orígenes del Halloween no son satánicos, ni incluyen de suyo rituales satánicos. La costumbre de disfrazarse no implica participar en rituales satánicos, como se dice a menudo. Pedir dulces y dinero no es una costumbre satánica ni es una forma de participar en rituales satánicos, como se repite con insistencia digna de mejor causa.

¿Es lícito a un católico participar en la Fiesta de Halloween?

Es una pregunta ineludible. ¿Qué decir al respecto? Depende de las circunstancias. Los niños, adolescentes y jóvenes pueden participar en las fiestas que se organizan en los colegios, si se hacen con el debido orden, en un clima de sano esparcimiento y una convivencia adecuada.
En otros ámbitos, especialmente en los festejos que hacen los adolescentes, jóvenes y adultos, hay que tener en cuenta las recomendaciones de san Pablo, particularmente las siguientes:
Reconozcan el momento en que viven, que ya es hora de despertar del sueño: ahora la salvación está más cerca que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada, el día se acerca: abandonemos las acciones tenebrosas y vistámonos con la armadura de la luz. Actuemos con decencia, como de día: basta de banquetes y borracheras, basta de lujuria y libertinaje, no más envidias y peleas. Revístanse del Señor Jesucristo y no se dejen conducir por los deseos del instinto. (Rom 13, 11-14)
Las acciones que proceden de los bajos instintos son manifiestas: fornicación, indecencia, libertinaje, idolatría, superstición, enemistades, peleas, envidia, cólera, ambición, discordia, sectarismos, celos, borracheras, comilonas y cosas semejantes. Les prevengo, como ya los previne, que quienes hacen esas cosas no heredarán el reino de Dios. (Gal 5, 19-21)
Esto no sólo debe tenerse presente en Halloween, sino también en la forma en que se realizan las Posadas, la manera en que se celebra Navidad, Año Nuevo, la solemnidad de Nuestra Señora de Guadalupe, el Día del Amor y la Amistad, incluyendo las fiestas patronales y las fiestas familiares con motivo de bautismos, matrimonios, cumpleaños, etc., que nunca deben ser un pretexto para los más variados excesos en la bebida, la comida y el ejercicio desenfrenado de la sexualidad.
¿Entonces puede un católico participar en la celebración de Halloween? Este tema es muy controvertido por los mitos tan difundidos sobre Halloween y su supuesta conexión con el satanismo y su aparente origen en la cultura celta, una cultura pagana de la edad de hierro. Hay cristianos que celebran Halloween disfrazándose para pasar un rato de sano esparcimiento con la familia y los amigos, mientras salen a pedir dulces e, incluso, dinero.
Otros cristianos están plenamente convencidos de que Halloween es una fiesta satánica, establecida desde hace tres mil años para adorar y entrar en contacto con espíritus malignos.
Como hemos visto, hay mucha información distorsionada sobre Halloween que influye en numerosos cristianos. De ahí la importancia de difundir información veraz y oportuna que permita tener criterios de discernimiento seguros para tomar las decisiones más adecuadas. Ese es precisamente el objetivo de este folleto.
He aquí un modesto intento por presentar algunos criterios.
  1. Como telón de fondo debemos tener esta convicción: Halloween no es una fiesta de origen pagano ni tiene necesariamente en sus orígenes una conexión con el satanismo. Es una festividad de orígenes cristianos que debemos recuperar, dándole su sentido auténtico.
  2. Disfrazarse no implica participar en rituales satánicos.
  3. Hay que evitar el consumismo inmoderado, sin dejarse arrastrar por los vaivenes de la moda.
  4. Hay que tener cuidado con el gusto por lo tenebroso, por lo tétrico, como son los disfraces de vampiros, brujas, demonios, hombres-lobo…
  5. Se puede motivar el uso de disfraces que no sean tétricos. Se está difundiendo en el mundo secular la costumbre de disfrazarse con trajes de princesa, payasos, vaqueros, superhéroes, etc. Y en el mundo cristiano está cada vez más extendida la práctica de vestirse de ángeles, personajes bíblicos y santos.
  6. Hay que recordar que uno de los eventos que los niños más esperan cada otoño es el Halloween. Como hemos visto, se trata de una celebración que, aunque no inició en nuestro entorno cultural, muchos mexicanos la han adoptado sólo como una noche divertida por la facilidad con que se consiguen todo tipo de dulces y golosinas y porque es posible utilizar disfraces.

Recomendaciones prácticas

  • Si sales con tus hijos a pedir golosinas, asegúrate de que vayan en grupos y acompañados por adultos responsables.
  • Es oportuno llevar una linterna y ponerle cinta reflejante a los tenis, a la espalda del disfraz y a la bolsita en donde recibirán los dulces. Así resultará más fácil identificarlos entre la multitud.
  • Hay que caminar solamente sobre las aceras o banquetas.
  • Decirle a los niños lo importante que es no correr para no perderlos de vista.
  • Usar máscaras y disfraces que no arrastren ni bloqueen la visión.
  • No tocar en casas muy oscuras. Más bien, hay que elegir las casas que están decoradas, pues quiere decir que ellos están preparados para la llegada de los niños.
  • No entrar a las casas.
  • Determinar un número específico de cuadras por caminar.
  • Una vez en casa, los padres deberán examinar los dulces para desechar los que no se vean seguros y racionar el número de golosinas que los pequeños se comerán por día.