jueves, 21 de marzo de 2013

En busca de El Dorado - Akasico

Fuente:

http://www.akasico.com/noticia/3104/Enigmas-Civilizaciones-Desaparecidas/En-busca-de-El-Dorado.html

Información:


Última actualización 19/12/2012@10:46:59 GMT+1
El Dorado es quizá uno de los mayores arquetipos de historias de aventuras, de tesoros perdidos, en definitiva, de esos cuentos que a todos en nuestra infancia nos gustaban, pues de alguna manera nos hacían soñar con que el mundo quizá tenía más que esconder de lo que pensábamos, con que esas historias de aventuras podían estar ahí, a la vuelta de la esquina, y muchos anhelábamos encontrar ese mapa perdido entre polvorientos libros de nuestros antepasados. ¿Y si era real?

Diego Cortijo

Nunca he encontrado un mapa secreto, ni suspiro por tesoro alguno, pero la “casualidad”, la suerte, y la cabezonería, han hecho que en los últimos años me haya visto embarcado en una aventura, que casi de manera inconsciente, me ha conducido sobre las líneas de un mapa inexistente, en el que cada vez veo más cruces rojas marcando un lugar. La impenetrable selva virgen, ­lejos de ser un lugar de cuento, expulsa al profano, haciendo que cada envite hacia sus entrañas melle a uno cada vez más, desmoralizándolo, sintiendo la caricia de “algo mas”, que parece que no llega.

¿Pero es posible encontrar algo en esa maraña imposible de cruzar? ¿Alguien alguna vez osó adentrarse en tan inhóspito lugar? 

La selva tropical, muy al contrario de lo que a primera vista parece, posee unas tierras infértiles. El hecho de que veamos esos suelos tan enraizados, donde las lianas se acumulan y los troncos adoptan esas casi tenebrosas formas, es debido a que la capa nutritiva de la selva no se encuentra en la profundidad de los suelos, sino en la misma superficie, motivo por el que, raíces, troncos y hojas se pelean por esos centímetros de suelo que no dejan avanzar al ­viajero.

Culturas amazónicas desconocidas

Ese ambiente tan hostil siempre ha hecho pensar que nadie podía vivir en esas tierras, que solo algunos grupos tribales nómadas eran capaces de subsistir. Pero todo eso está cambiando, y una vez más parecía que la prepotencia del hombre había superado a la capacidad de adaptación de este. Hoy sabemos que importantes civilizaciones se asentaron en plena selva y se desarrollaron creando notables núcleos que denotan un avance cultural importantísimo. Sabemos que adaptaron el terreno creando lo que se ha denominado como “terra preta”, un suelo negro fértil creado artificialmente. Y hace poco nos maravillamos con lo que no dentro de mucho se considerará uno de los grandes descubrimientos de la historia, una cultura totalmente desconocida que se extendió por todo el occidente de Brasil marcando el suelo con ­imponentes geoglifos de cientos de metros, de perfecta traza, descubiertos solo recientemente debido a la tala de árboles descontrolada que padece esa zona.

Hasta el momento se han descubierto, gracias a la tecnología por satélite, más de doscientas formaciones, solo perceptibles desde el aire, que se extienden por un área de más de 40.000 km2. ¿Quién sabe cuantos geoglifos más habrá bajo la intacta selva? Estos “Geoglifos de Acre”, mudos testigos de un glorioso pasado selvático, nos avisan de que bajo la espesura, importantes culturas se han desarrollado, culturas que vivieron allí desde hace miles de años, remontándonos las dataciones hasta el 2000 a.C. 

(Continúa la información de ENIGMAS 206).